El circuito Gilles Villeneuve fue testigo de una carrera llena de estrategia, adelantamientos y un inesperado choque entre los McLaren en la parte final. George Russell, quien partió desde la pole, logró mantener su ventaja inicial y ejecutar una estrategia impecable para llevarse la victoria.
Desde la largada, Russell defendió su posición ante Max Verstappen, quien intentó presionarlo sin éxito. Mientras tanto, Alex Albon sufrió un despiste en la primera vuelta, perdiendo varias posiciones. En la vuelta 8, Andrea Kimi Antonelli sorprendió al adelantar a Oscar Piastri, consolidando su ritmo competitivo.
Las primeras paradas en pits comenzaron en la vuelta 14, con Russell cubriendo el intento de undercut de Verstappen. La estrategia de neumáticos fue clave, con algunos equipos apostando por compuestos duros que ofrecieron mejor rendimiento. En la vuelta 30, Lando Norris entró a pits para montar neumáticos medios, buscando mayor velocidad en el segundo tramo de la carrera.
A mitad de competencia, Russell seguía liderando, seguido por Verstappen y Antonelli, quien mostraba potencial de podio. En la vuelta 38, Verstappen realizó su segunda parada, mientras Russell extendía su ventaja al frente. Sin embargo, en la vuelta 45, Piastri tomó la delantera, con Norris en segunda posición y marcando el mejor tiempo.
El momento más dramático llegó en la parte final de la carrera, cuando Norris y Piastri, compañeros en McLaren, protagonizaron un fuerte choque en la recta principal. Norris intentó adelantar a Piastri cerca del muro de pits, pero el contacto fue inevitable, dejando al británico fuera de competencia y afectando el rendimiento del equipo.
Con este resultado, Russell se consolida como un serio contendiente al título, mientras McLaren deberá analizar el incidente entre sus pilotos. La Fórmula 1 sigue su curso con emociones al límite y estrategias que marcan la diferencia en cada carrera.
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