Ciudad de México — 7 de septiembre de 2025 La noche del sábado, el corazón de la capital mexicana se convirtió en un epicentro de música, conciencia social y energía desbordante. El rapero puertorriqueño Residente ofreció un concierto gratuito en el Zócalo de la Ciudad de México, reuniendo a más de 180 mil personas en una velada que combinó arte, activismo y conexión profunda con el público.
Desde las primeras horas de la tarde, miles de asistentes comenzaron a llenar la plancha del Zócalo, portando pancartas, banderas y mensajes de apoyo a causas sociales. La apertura del evento estuvo a cargo del colectivo femenino “Mujer en Cypher”, conformado por destacadas exponentes del hip-hop como Arianna Puello, Ximbo, Niña Dioz, Azuki y Mena, quienes encendieron el ambiente con letras de resistencia y empoderamiento.
Pasadas las 20:00 horas, Residente apareció en el escenario entre gritos, aplausos y teléfonos alzados. Abrió con “Baile de los pobres”, seguido por “No hay nadie como tú” y “La cumbia de los aburridos”, provocando una oleada de saltos y coros que sacudieron la plaza. El artista no tardó en convertir el concierto en una plataforma de denuncia, lanzando mensajes en favor de la educación pública, los derechos indígenas y la paz en Palestina.
Uno de los momentos más conmovedores ocurrió cuando invitó al escenario a una familia palestina residente en México. El público respondió con un grito unánime: “¡Palestina libre!”, en medio de lágrimas y silencio reflexivo. La música se convirtió en consigna, y el Zócalo en una manifestación masiva por la justicia.
Durante el show, Residente también compartió reflexiones personales sobre salud mental, pérdidas familiares y el valor de la vida en medio de la adversidad. Interpretó temas como “El aguante”, “Atrévete-te-te” y “René”, conectando con distintas generaciones que corearon cada palabra con intensidad.
La producción del evento fue impecable: sonido envolvente, iluminación cálida y pantallas instaladas en calles aledañas para quienes no lograron ingresar a la explanada principal. La seguridad estuvo reforzada por protocolos especiales, y el ambiente se mantuvo festivo y respetuoso.
Con este concierto, Residente reafirma su papel como artista comprometido, capaz de transformar un espectáculo en una experiencia colectiva de conciencia y celebración. El Zócalo, una vez más, fue testigo de cómo la música puede unir, emocionar y despertar.
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